El Sistema Nacional de Emergencias 911 (SNE-911) alzó la voz tras el accidente registrado en Comayagüela y lanzó un contundente llamado a la población hondureña: respetar las sirenas y la señalización de las unidades de emergencia, debido a que cada segundo puede ser determinante cuando se trata de salvar una vida.
En un comunicado dirigido a la opinión pública nacional e internacional, el SNE-911, junto con las Organizaciones Humanitarias Aliadas, lamentó el incidente vial ocurrido entre la quinta y sexta avenida de Comayagüela, donde una unidad de transporte urbano de la ruta Carrizal-Miraflores embistió a una ambulancia de la Unidad de Respuesta de Emergencias Médicas (UREM) del SNE-911.
La institución fue enfática al señalar que «el irrespeto y la obstrucción al transporte sanitario constituyen una flagrante violación a los protocolos internacionales de asistencia humanitaria y al derecho fundamental de la salud».
En su pronunciamiento, el SNE-911 recordó que las unidades de emergencia que se encuentran en misión de socorro tienen prioridad cuando llevan las sirenas encendidas y están atendiendo una emergencia, ya que «el factor tiempo determina la supervivencia de las personas».
El caso adquiere especial relevancia porque, según el comunicado, la ambulancia involucrada trasladaba a un paciente en estado crítico con destino al Hospital Escuela de Tegucigalpa, por lo que el percance puso en mayor riesgo a las personas que se encontraban dentro de la unidad.
Ante lo ocurrido, el SNE-911 expresó su «profunda solidaridad» con las personas que resultaron heridas y con los paramédicos que se encontraban cumpliendo con su labor de salvar vidas. La institución destacó además la respuesta desplegada inmediatamente después del accidente, coordinando el envío de unidades adicionales para asistir y trasladar a los afectados hacia diferentes centros asistenciales.
