varias familias huyen de la colonia villa nueva

Una dramática crisis humanitaria y de seguridad pública se desató en las últimas horas en la Colonia Villa Nueva, sector oriental de la capital de Honduras, Tegucigalpa, luego de que un éxodo masivo forzado obligara a más de 10 familias del sector 8 de la populosa colonia Villa Nueva a desalojar de manera abrupta sus casas de habitación para evitar ser masacradas por estructuras delictivas.

Las escenas de terror, marcadas por el llanto desgarrador de mujeres, ancianos y niños, se intensificaron a medida que los pobladores cargaban colchones, electrodomésticos y ropa en vehículos particulares y camiones de mudanza fletados de urgencia.

De acuerdo con los testimonios anónimos de los afectados, bandas delictivas fuertemente armadas irrumpieron en la zona para imponer un violento ultimátum de desalojo con el fin de apoderarse de los inmuebles.

La gravedad del escenario de intimidación escaló a extremos delictivos cruentos.

Una dramática crisis humanitaria y de seguridad pública se desató en las últimas horas en la Colonia Villa Nueva, sector oriental de la capital de Honduras, Tegucigalpa, luego de que un éxodo masivo forzado obligara a más de 10 familias del sector 8 de la populosa colonia Villa Nueva a desalojar de manera abrupta sus casas de habitación para evitar ser masacradas por estructuras delictivas.

Las escenas de terror, marcadas por el llanto desgarrador de mujeres, ancianos y niños, se intensificaron a medida que los pobladores cargaban colchones, electrodomésticos y ropa en vehículos particulares y camiones de mudanza fletados de urgencia.

De acuerdo con los testimonios anónimos de los afectados, bandas delictivas fuertemente armadas irrumpieron en la zona para imponer un violento ultimátum de desalojo con el fin de apoderarse de los inmuebles.

La gravedad del escenario de intimidación escaló a extremos delictivos cruentos.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos y del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) han encendido las alarmas sobre el alarmante repunte del desplazamiento forzado interno urbano en el Distrito Central, exigiendo al Estado la intervención militar permanente de los puntos ciegos de Villa Nueva y la creación de un cordón de seguridad que devuelva la paz a las comunidades sitiadas por la extorsión y el control territorial de las maras.