Autoridades de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) indicaron que de un 100 por ciento de las extorsiones al rubro transporte, un 60 por ciento de este flagelo extorsivo es cometido por transportistas contra sus propios compañeros.
El comandante de esa unidad de la Policía Nacional, comisionado Jorge Daniel Molina, manifestó ayer que dentro de la organización existen muchas situaciones irregulares que hay que atacarlas.
Mencionó que el delito de extorsión al transporte urbano “no vamos a poder anularlo, si no hay un cambio estructural desde la génesis y por eso hay que poner orden”.
Detalló que de las extorsiones al rubro transporte, un 20 por ciento son cometidas por verdaderas estructuras que están cobrando el “impuesto de guerra” a operarios del transporte urbano.
Y hay otro 20 por ciento que son engaños de personas que se hacen pasar como miembros de agrupaciones criminales.
“Hay un 60 por ciento de las extorsiones en el transporte urbano que se cometen internamente, captadas en muchos casos por los mismos colaboradores” que, aprovechándose de estas circunstancias de las amenazas, estarían “robándose el dinero, aduciendo algún tipo de extorsión que nunca ha existido”.
Reitero que en dos meses de existir, la DAET, mediante tabulaciones, se ha logrado identificar y perfilar a algunos transportistas que en nombre de una supuesta estructura criminal intimidan a otros propietarios de unidades de transporte público, urbano e interurbano.
Entre ellos “mismos se exigen ciertas cantidades de dinero”, denunció, “y por eso los desafíos son grandes, por lo que hemos llegado a un factor común que para poder combatir la extorsión es modernizando, ordenando el transporte público”.
“Hay competencia desleal y quiero aclarar que no todos se prestan a este tipo de flagelo”, enfatizó Molina.
“Pero sí existen personas que entran al rubro transporte como ayudantes y en términos de 5 a 6 años ya son transportistas. Eso nos da la pauta de lo que está sucediendo”, señaló.
El funcionario policial indicó que ese 60 por ciento de transportistas que se prestan a ese delito, “requieren que siga el desorden en el rubro para que siga existiendo ese círculo vicioso”.
