Santa Rosa de Copán, Texíguat y Guascorán se hicieron salvadoreños

Seguramente conoce de personas que han decidido dejar de ser hondureños, pero usted al rato no sabe que tres lugares de Honduras decidieron ser salvadoreños, hablamos de Santa Rosa de Copán, Texíguat y Goascorán, pasaje de la historia que nos cuenta La Otra Honduras.

Muchos registros que nadie recuerda se encuentran en “Historia de Honduras”, de don Rómulo Durón, y entre ellos encontramos esta historia la cual resumimos y que puede leer completa en este enlace:

En 1837 la XI Asamblea Legislativa Constitucional, conforme a lo establecido en la Constitución del Estado de Honduras de 1825 nombra el 28 de mayo al Licenciado Justo Vicente José de Herrera como Jefe Supremo del Estado de Honduras y como Vice Jefe de Estado a José Trinidad Cabañas.

En su administración solicitó a la Asamblea para que la Constitución emitida en 11 de diciembre de 1825 fuese revisada o modificada con el propósito de que Honduras pudiese salir de la República Federal de Centro América.

Santa Rosa de Copán, Texíguat y Guascorán se hicieron salvadoreños
Pobladores de Honduras, disconformes con el nombramiento de Justo Herrera como Jefe de Estado en 1838, iniciaron unas manifestaciones y algunos municipios en rebeldía buscaron el apoyo de otros, dichos movimientos perduraron hasta 1839.

Algunas comunidades armaron a 400 indígenas y 300 más con armas cortantes, con el fin de levantarse contra la jefatura de estado y a finales de 1838 la comunidad de Goascorán se puso a las órdenes del gobierno de El Salvador y bajo protección militar de aquel país.

Texíguat fue el bastión más importante del levantamiento, se declaró en rebeldía contra el gobierno federal y mediante manifiesto declaró que se separaba del Estado de Honduras y puso a este pueblo, la salvaguardia de las leyes y sus respectivas autoridades locales bajo la protección de las supremas autoridades del Estado de El Salvador.

El 27 de noviembre de 1838 se pronunció en el mismo sentido la Villa de Los Llanos de Santa Rosa, desconociendo las autoridades gubernamentales de Gracias y uniéndose a El Salvador.

Ante la rebelión se nombraron pacificadores entre ellos al Teniente Francisco Ferrera, al Padre José Trinidad Reyes y otros.

Y ahora, Usted también lo sabe.