Productores de aceite de palma indican que el panorama para este 2018 es alentador

Productores de la industria de la palma africana iniciaron el año con la meta de superar los 400 millones de dólares en divisas por exportaciones de aceite al mercado internacional, especialmente hacia Europa.

Hasta octubre pasado, el aceite de palma reportó ventas hacia el exterior por un monto de 344.9 millones de dólares, superior a los 329 millones que generó en todo 2016.

Está pendiente el reporte de los últimos dos meses, en especial diciembre cuando productores enfrentaron problemas con las manifestaciones en el contexto de la crisis política desatada después de las elecciones generales del pasado 26 de noviembre.

Sin embargo, los buenos resultados entre enero y octubre se deben a la ampliación del área cultivada en años previos, así como por el manejo en el control de plagas y enfermedades.

Los principales países receptores de este bien fueron Holanda, El Salvador y Alemania, de acuerdo a cifras del Banco Central de Honduras (BCH).

Ahora las expectativas están centradas en fortalecer aún más la producción y para marzo próximo se prevé inaugurar un moderno laboratorio aceitero en el departamento de Cortés, zona norte del país.

Uno de los dirigentes y productores, Mario Ramón López, confirmó que este año impulsarán el sector de la palma africana, constituida como el principal patrimonio agrícola de la región.

Por su parte, el presidente de los palmeros de la zona norte, Héctor Castro, es optimista al referir que Honduras alcanzará la cifra récord de más de medio millón de toneladas de aceite exportadas.

Castro reconoció que las protestas y manifestaciones en el país le pasaron la factura al sector y la tendencia de crecimiento se vio afectada. “Dos nuevas plantas iban a entrar en funcionamiento en diciembre, a producir, sin embargo técnicos europeos y asiáticos abandonaron el país”, concluyó Héctor Castro.

En Europa, el aceite de palma se utiliza cada vez más para la producción de electricidad y combustible.

DATOS

Con los altos precios que podría alcanzar el barril de crudo en el mercado internacional este año, entre otros factores, algunos países se ven obligados a impulsar el uso de biodiesel a base de palma.

La tendencia es buscar combustibles derivados de fuentes naturales renovables y de bajo impacto ambiental. Sobresalen los que se obtienen utilizando materias primas y aceites vegetales y luego transformados químicamente (metil ésteres).

En Europa se usa el aceite de colza, mientras en otros países se conocen experiencias con aceites de girasol, soya y palma. Estas particularidades hacen que el aceite de palma y sus derivados sean una alternativa como carburante y represente una oportunidad para el sector palmicultor hondureño. En ese contexto, permitiría incrementar la producción exportable y darle mayor valor agregado.