Precios de leche versus costos deprimen a los productores

Lo beneficioso para los queseros artesanales no es muy bueno para los productores de leche a nivel nacional, contrastó aquí el presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Oriente (Adago), Mario Lovo.

Lovo, detalló la situación de los productores de leche, no solo de esta zona, sino de todo el país. “Son las mismas condiciones, no existen variantes con relación a los precios del 2012, estamos en una época de alta producción, es un producto que está sujeto a las leyes del mercado, oferta y demanda”.

“Actualmente, tenemos una oferta muy alta que se traduce en baja de precios. Lo que lamentamos es que cuando los productos llegan al consumidor final no tienen una variación significativa de precios a pesar de la baja por litro de leche, a veces por falta de información se piensa que el ganadero se está haciendo millonario porque están vendiendo grandes cantidades de leche en época de invierno, en vista que los derivados no bajan de precio, algo que no es cierto, porque desgraciadamente los productores primarios de este rubro, en su mayoría, no procesan o comercializan los derivados de la leche”, explicó.

“Desgraciadamente, siempre existe un intermediario que no le gusta sacrificar los márgenes de ganancia y prefiere guardar su producto y almacenar en cuarto frío con tal de obtener mayores utilidades. Pienso que es una política equivocada del mercado artesanal, si él está pagando menos por la materia prima, debería bajar a su producto finalizado, de esta manera obtendría un mayor consumo de su producto, lamentablemente eso no ocurre, en realidad no entiendo la mentalidad del artesanal”, señaló.

El presidente de los ganaderos de Oriente, afirmó que los productores se sienten afectados con los actuales precios de la leche. “El precio que manejamos es el mismo del año 2012, aquí en Danlí y alrededores la leche oscila entre seis y siete lempiras máximo, en comparación con el precio del año pasado a esta misma fecha, que era de ocho lempiras por litro”, contrastó.

Con relación a los costos, afirma que los productores extensivos manejan diferentes costos que los intensivos. Por ejemplo, los extensivos invierten mucho más que los intensivos; los primeros por los altos costos de personal y del hato lechero. Por su parte, la inversión mayor recae en los intensivos, es decir los tecnificados que obligatoriamente tienen que invertir y comprar a precios altos el producto para alimentar el ganado de leche, a lo anterior hay que agregar el consumo de energía eléctrica, mantenimiento y compra de equipo, etcétera.

“Llama mucho la atención que el sector formal, del lechero tecnificado, según la información que tengo en mi poder, la utilidad generada, a pesar de los precios considerados altos que paga, es menos de un lempira por litro, por lo cual yo no veo que una empresa intensiva y tecnificada esté ahorita obteniendo utilidades”, puntualizó Lovo.

Cuadro comparativo de costos del libro de leche

Los cuadros comparativos de los precios en el mercado no son los mejores. En temporada alta se producen aproximadamente dos millones de litros de leche. Gran parte del producto es manejado por los artesanales y el resto por la industria. La siguiente tabla desde el 2010-2017, solo para citar en la semana 26 del año, el costo por litro para el productor es la siguiente:

Semana 26 201O Lps 4.70 0.24 dólar
“ 2011 “ 6.50 0.34 “
“ 2012 6.50 0.32
“ 2013 7.00 0.34
“ 2014 8.00 0.38
“ 2015 7.50 0.34
“ 2016 8.00 0.35
“ 2017 6.50 0.27

El cuadro anterior fija la realidad que atraviesan los productores de leche que no cuentan con procesadoras, por lo que están sujetos a la oferta y demanda del sector artesanal. No obstante, los precios de los derivados de la leche no bajan al consumidor final. El queso se cotiza entre los 40 y 45 lempiras la libra, dependiendo de la zona. La cuajada, mantequilla y quesillo con precios similares. Las posibles rebajas en temporada alta de producción, no pasan de los dos lempiras y tres, cuando más. En definitiva, el productor no puede darse el lujo de rechazar la oferta.