Policías evangélicos aplican la “Ley de Cristo”

“No solo de pan vive el hombre” dicen las sagradas escrituras y esto les viene como “anillo al dedo” a los policías, agrupados en el Ministerio Cristiano Policial, integrado por miembros de la Policía Nacional, que comparten las experiencias religiosas, además de su trabajo diario y que se rigen por un “manual”: la vida de Cristo.

Aquí la única subordinación es a Dios, el guía y el alimento espiritual que comparte este grupo de uniformados, que cada semana se reúne a compartir la lectura de la Biblia y los testimonios que experimentan en su trabajo y en la familia.

Este ministerio de uniformados es la unidad de personas que comparten una sola fe y la practican. Alabanzas al creador del universo y el estudio bíblico para fortalecer su fe cristiana son la orden del día, cuando se agrupan en la sede de la Policía Nacional.

Aunque son reservados, porque el “alimento cristiano” es así, ellos accedieron a que se dé a conocer su experiencia religiosa, pues además de eso cumplen con su trabajo en la calle, que es aplicar el orden y la ley.

Coinciden en que esta manera de compartir sus vidas en el camino del Señor es parte de suformación integral, como policías, en este proceso de reestructuración, bajo un modelo de servicio comunitario y solidario.

Además, es parte primordial para entregar a la sociedad hondureña a un grupo de funcionarios ejemplares y capaces de dar respuesta a las demandas de seguridad exigidas en la actualidad. Que no se crea que por ser religiosos les temblará la mano para aplicar la ley.