Nos quedamos sin CUENTOS Y LEYENDAS

El afamado dramaturgo y periodista saltó a la fama a partir de 1964, con su ingeniosa obra “Cuentos y Leyendas de Honduras”, todo un clásico de la radiodifusión y la bibliografía nacional.
Con más de 60 años en los medios de comunicación, el periodista recibió innumerables premios, entre ellos, el Laurel de Oro del Ministerio de Cultura, Medalla de Oro del Congreso Nacional y el Micrófono de Oro. La Casa Presidencial le rindió un homenaje el año pasado, cuando su enfermedad se hizo pública.

La obra recoge las tradiciones orales del folclore hondureño, que él mismo recopilaba en pueblos, o de personas allegadas y que más tarde adaptaba a la radio, gracias a su imaginación e ingenio.

Como parte de este compendio, son suyos los famosos cuentos “El jinete sin cabeza”, “La Llorona”, “La Siguanaba”, “El Cadejo”, “La Sucia” y “La Taconuda”, todos narrados con su propia voz y arreglos improvisados en la radio, logrando con mucha facilidad que muchos niños y sus padres se escondieran debajo las sábanas, presas del miedo.

Las primeras emisiones de estos cuentos se escucharon en Radio América, pero después en HRN y Radio Nacional de Honduras. En 1972 escribió un libro con el mismo título y en los últimos años los llevó a la televisión y al cine.

Don “George Monteblack” escribió además los libros “Hágase el papo”, “Siga haciéndose el papo”, “Misterios y algo más” y su última obra titulada “Lo que el viento nos dejó” y “Misterios y más”. (EG)

De acuerdo a sus familiares, Montenegro murió a las 2:00 de la tarde, en su casa de la colonia Cerro Grande, en la capital. La semana pasada, medios de prensa anunciaron erróneamente su deceso.

Debido al avance progresivo de la enfermedad, “George Monteblack” había perdido algunas facultades para caminar, por lo que usaba muletas y bordón.

Jorge Montenegro nació un 15 de febrero de 1940, en Tegucigalpa, y cursó la primaria en la Escuela Álvaro Contreras del Barrio Abajo.

El cáncer fue detectado meses después de haberse sometido a una operación por alteraciones en las arterias. En ese momento se informó que Montenegro había sufrido una trombosis cerebral.