Miley Cyrus cumple 25 años: de Disney al country vía “twerking”

El show del locutor de radio Zach San no había hecho más que empe­zar cuando Miley Cyrus pronunció la frase más importante del progra­ma: “No pueden confundirme con nadie”. Y lo cierto es que la voz y la sonrisa de esta joven artista que hoy miércoles cumple 25 años son incon­fundibles.

Su primer gran papel como Han­nah Montana en la serie homónima de Disney no le cayó del cielo. “Hice audiciones durante muchísimo tiem­po. Al principio decían que era de­masiado bajita y demasiado joven”, contó Cyrus en 2006, cuando tenía 13 años, al periódico “USA Today”.

Sin embargo, lo consiguió, y aque­lla chica de una pequeña ciudad cer­cana a Nashville (Tennessee) se con­virtió capítulo tras capítulo en un ídolo adolescente. Incluso en “Han­nah Montana: La película” se contó en la gran pantalla la historia de esta joven que lleva una doble vida como cantante. Antes de eso, ya había reali­zado un papel secundario en “Big Fi­sh”, de Tim Burton.

Su padre, el cantante Billy Ray Cyrus, ya había advertido a su hija, cuyo nombre de nacimiento es Des­tiny Hope Cyrus, del lado oscuro del mundo del espectáculo, aunque fue­ra en vano. “Ahora ya está muy meti­da. Está en el agua y se hundirá o na­dará”, reflexionaba en aquellos co­mienzos de su hija como actriz.

ESTRELLA ADOLESCENTE

Sin embargo, el salto de ídolo ado­lescente a estrella adulta no es fácil. “Miley deberá afrontar su paso a la edad adulta”, escribió allá en 2008 el cantante Donny Osmond, que tam­bién fue una estrella adolescente, en la revista “Time”.

Cyrus tenía entonces tan solo 15, pero la publicación la incluyó en su lista de las 100 personas más influ­yentes del año junto a estrellas de la talla de Bruce Springsteen, Mariah Carey o George Clooney. Era “inevi­table” que se reinventara en algún momento, escribió Osmond.

Desde fuera, durante mucho tiempo parecía que la cantante no tenía demasiado interés en demos­trar su madurez. Su vídeo del sin­gle “Wrecking Ball” (2013), en el que aparecía desnuda sobre una bola de demolición y lamiendo un mazo, fue todo un escándalo.

En el mismo año se marcó un so­nado “twerking” sobre el escenario de los premios MTV Video Music Awards junto a Robin Thicke, mien­tras se restregaba la entrepierna con una enorme mano de gomaespuma.

En 2015 también puso al presen­tador Jimmy Kimmel en un aprieto al aparecer en su programa con dos pequeñas pegatinas cubriéndole los pezones. La reacción de Kimmel se asemejó a la de un padre indignado que trata de mantener en el redil a su hija rebelde: “Estás casi desnuda. ¿De dónde has sacado ese modelito?”. Pe­ro tanto el “twerking” como esa ima­gen de fiestera incansable parecen haber quedado atrás. Según confesó a la emisora NPR, antes solo trataba de ser “cool”.

RECIENTE DISCO

Pero, en su reciente disco “Youn­ger Now” no se avergüenza de ex­perimentar con sus raíces country de Nashville. Es muy posible que la legendaria Dolly Parton, quien ha acompañado a Cyrus como madri­na desde que era una bebé, haya te­nido algo que ver.