Los 10 hábitos que hacen las personas felices. ¿Te animas a seguirlos?

Existen personas que no importa cuales sean sus circunstancias siempre parecen felices. Son personas con actitud positiva, contentas y sonrientes. Por el contrario, cada día nos encontramos con personas con actitud pesimista ante la vida, que se quejan constantemente y que parece solo tener problemas. Son personas infelices.

La diferencia entre ambos tipos de personas no es más que un cambio de mentalidad ante la vida. Existen diferentes estudios que han demostrado que las personas felices han desarrollado ciertos hábitos que realizan en su vida cotidiana y que les hacen personas felices. No suponen mucho esfuerzo y no son grandes cambios, son aptos para todo tipo de personas y seguirlos te acerca un poco más a tu propia felicidad.

Tú eres el único responsable de tu felicidad
Esto es lo más importante y primero que debemos tener en cuenta si queremos ser personas felices. Nosotros, cada uno de nosotros, somos dueños y responsables de nuestra felicidad. No debemos poner nuestra felicidad en manos de otras personas, ni esperar que sean otros los que nos aporten felicidad. Debe nacer de uno mismo y trabajarla desde el interior. Uno no se despierta un día y ya es feliz siempre, ni de repente todo en su vida se soluciona. Debemos ser realistas y buscar cosas que nos hagan felices, desechar aquello que no lo hace y enfrentarnos a la vida con esfuerzo y optimismo. Si eres consciente de que serás feliz si tú decides serlo, ya tienes la mitad del camino hecho.

La felicidad es contagiosa
Es más fácil que seamos personas felices si nos acercamos a personas felices, que tienen una actitud positiva. Del mismo modo, las personas tristes y apagadas, nos arrastran fácilmente a su mundo negativo. Acércate a personas que sean felices e intenta contagiarte de su actitud e ideas, tendrás más posibilidades de que tú mismo seas feliz en un futuro próximo.

La risa es una buena terapia
Existen estudios que demuestran que las personas que sonríen a la vida y a los problemas son más felices. Las personas felices sonríen sin motivo y se ríen hasta de ellos mismos. La risa es una buena terapia contra todo lo negativo. Si sonríes, tu cerebro automáticamente recibe la señal de que eres feliz y produce endorfinas, una sustancia de nuestro organismo relacionada con la felicidad. Ya sabes lo que dicen: “Sonríe a la vida y verás como la vida te devuelve la sonrisa”.

No te olvides de dar las gracias
Ser agradecido es un hábito común entre las personas felices. Es posible que no tengas todo lo que deseas, pero seguro que si lo piensas, tienes muchas cosas por las que dar las gracias. En vez de dedicar tiempo a pensar en lo que te falta u otra persona tiene, intenta buscar que tienes tú, no te compares con nadie y dedica unos minutos al día a pensar en ello, verás que son más cosas de las que creías.

Aprende a perdonar y a pedir perdón
En ocasiones nos dañan otras personas, con o sin intención, y otras veces somos nosotros los que herimos o cometemos errores. Es importante, no tomar todo de manera personal y aprender a perdonar al prójimo, no sólo por él, sino también por ti. Y por supuesto, aprende a perdonarte a ti mismo los errores que puedas cometer, todos somos humanos, las personas felices aprenden de sus errores.

Disfruta de las cosas pequeñas de cada día
En ocasiones nos olvidamos de las pequeñas alegrías del día a día porque estamos obsesionados o absortos con nuestros problemas. A las personas felices les gustan los placeres sencillos. Disfrutar de la vida y ser capaz de ver la belleza en las pequeñas cosas, puede resultar de gran satisfacción para las personas felices. Una tarde con las amigas, una ducha caliente, el olor del café recién hecho por la mañana… Seguro que se te ocurren muchas más y hasta ahora no habías pensado en ello. Es el momento de comenzar a disfrutarlas, te harán más feliz.

Ejercicio físico regular
Hacer alguna actividad física de manera regular libera en tu organismo endorfinas y otras sustancias neuroquímicas, encargadas de proporcionar una sensación de bienestar en tu cuerpo. Además practicar ejercicio físico en compañía de tu pareja, amigos o hijos, está demostrado que ayuda en la motivación y afianza los lazos personales. Está demostrado científicamente que el deporte disminuye el estrés y algunos síntomas de la depresión.

Dedícate tiempo a ti
En ocasiones vivimos rodeados de cargas y obligaciones que nos impiden parar a disfrutar. Parece que no exista tiempo para nada y nos movemos estresados de un sitio para otro, inmersos en un ritmo frenético de vida. Muchas personas además, tienen cargas familiares importantes, lo que hace que se releguen ellas mismas a un segundo plano. Tú eres importante, y si no estás bien no podrás hacer frente a todas esas responsabilidades familiares o laborales. Dedícate tiempo a ti, haz todos los días o con más frecuencia algo para ti, permítete el lujo de ser “egoísta” por unos minutos. Ir a ver una película que te guste, darte un masaje, ir a las clases de pintura que abandonaste por dedicarte a otros…

Vivir el presente, pensar en el futuro
Las personas felices disfrutan de cada día, hacen planes a corto y largo plazo, pero dejan un margen para la improvisación, aceptan que no pueden controlarlo todo y que todo puede cambiar en un segundo. Que pensar en el futuro no te impida disfrutar del presente.

Disfruta de las relaciones personales, ayuda al prójimo
Las personas felices disfrutas de relaciones personales plenas. Cultivan las relaciones con amigos, familia y pareja. Asegúrate de hacerles saber que los quieres, incluso en momentos difíciles. Igual que debes aceptarte a ti mismo, para ser feliz, debes aceptar a los demás como son. Las personas felices están siempre dispuestas a conocer gente nueva con otras opiniones y costumbres diferentes, lo que amplía nuestros horizontes personales y nos hace crecer como individuos. Dedicar tiempo para ayudar a los demás, te hará una persona más feliz, pues la felicidad es como un boomerang, si la entregas a otros, siempre vuelve a ti.