El mejor café del mundo se cultiva en Danlí

A 1,500 metros sobre el nivel mar, en la montaña Las Delicias, Danlí se encuentra una manchita de dos manzanas, en la finca “Los Laureles”, de donde salió el mejor café del mundo, cuyo precio (de 124.50 dólares la libra) batió récord internacional. Para orgullo de la familia Ramírez Chávez, cuyo patriarca es Óscar Daniel Ramírez, ellos tienen ahora el título de la Taza de la Excelencia, que por primera vez, se queda en el departamento de El Paraíso.

Los Ramírez son una familia productora de café, que lleva muchos años luchando con los deprimentes precios, estando a punto de “tirar la toalla” por la baja en el mercado internacional y los efectos de la roya, decidieron cuidar y manejar adecuadamente su finca, especialmente la variedad de café especial, denominada “Parainema”, de donde salió el campeón mundial del grano aromático.

Para llegar a esos niveles de competencia hay que lidiar con muchos factores, pero el protagonista de esta historia, sus hijos y compañera de hogar, compartieron cómo fue esta dulce experiencia que los convirtió en los campeones.

UN RASCACIELO NATURAL

DÍA 7 viajó hasta la residencia de la familia ganadora, situada en la aldea Las Delicias número 1, El Porvenir, Danlí. Este es un “rascacielo” natural, cuya cumbre que roza los 1,500 metros sobre el nivel del mar, en la montaña Las Delicias, que se conecta con la cordillera de Dipilto, que atraviesa Nicaragua, pero “nace” en Honduras.

La aldea no tiene energía eléctrica, pero los políticos locales llegan todos los años a “pasarle la balanza” a los productores y a prometerles que esta vez los proyectos de energía sí llegarán hasta arriba. Cosa que no se ha cumplido. Testigo de eso, son los postes que quedaron enterrados y se están pudriendo, pero el alambrado para la electricidad nunca llegó.

Este lugar posee un microclima apropiado para desarrollar una variedad especial de café, como el “Parainema”. Es fresco y las temperaturas descienden a seis grados. Rodeado de fincas de otras familias, todos se conocen y comparten su pasión por el cultivo de café, que se convierte en la fuente de ingresos y sostén de los pobladores de la zona.

La escuela donde los niños llegan hasta sexto grado está en Buena Vista, otra aldea pegada a Las Delicias número uno, que hace honor a su nombre, pues desde allí se ve todo el productivo valle de Jamastrán. La carretera de tierra está mejor que el trayecto pavimentado hasta El Matazano, un tramo de 29 kilómetros de cráteres lunares, que supera con creces a los que se tienen que recorrer de Danlí a la capital.