Cristo de El Picacho iluminará Tegucigalpa con una nueva luz

Para engalanar el emblemático Cristo de El Picacho, previo al 20 aniversario de su inauguración, dos prestigiosas empresas colaboraron tanto con la reparación y limpieza del monumento, como con la iluminación del maravilloso símbolo capitalino, que desde ahora lucirá con una luz más “poderosa”.

Los pobladores han apreciado, durante 20 años, desde diferentes puntos de Tegucigalpa y Comayagüela, una de las obras arquitectónicas más preciosas de Honduras, que sobresale desde el cerro El Picacho, a una altura de 2,108 metros sobre el nivel del mar. En horas de la noche, la estatua se miraba un poco difusa, por las viejas lámparas que iluminaron el sector durante dos décadas.

Desde el 6 de enero de 1998, el monumento de El Picacho fue alumbrado por seis viejas lámparas que hacían visible durante la noche la enorme escultura de 2,500 toneladas y toda la plaza en la que se encuentra, en uno de los puntos más altos de Tegucigalpa.

POTENTES REFLECTORES
La directora de la Fundación Cristo de El Picacho, Olmeda Rivera, expresó que “buscando la manera de celebrar los 20 años de aniversario del Cristo de El Picacho, con bombos y platillos, Lumiart nos dijo sí, y desde hace varios meses nos ha venido colaborando e instalaron seis reflectores principales, para poder mejorar la iluminación de todo el monumento”.

Rivera especificó que también se instalaron reflectores en todo el complejo, comprendido con áreas de jardinerías y en zonas donde se visualizaba oscuro por la noche. Sin embargo, el aporte de 140,000 lempiras busca mostrar de forma clara y en detalle la figura de Jesucristo con los brazos abiertos, después de las 6:00 de la tarde, a lo lejos, desde varias regiones de la capital.

Para brindar mantenimiento al espacio donde se ubica el Cristo de El Picacho, y tener en óptimas condiciones el colorido jardín que cuenta con una variedad de lindas plantas, la fundación logra costear el pago de vigilancia y personal de jardinería, gracias a las visitas que realizan las personas, por un valor simbólico de 10 lempiras.

De igual manera, algunos ingresos se generan mediante las celebraciones de diversos eventos que se realizan en el lugar, como bodas y cumpleaños, en los cuales los visitantes ofrendan aportes económicos o colaboran con detalles en favor del beneficio de la estructura del terreno, que cuenta con tres manzanas de extensión.